lunes, 31 de octubre de 2011

Calzado azul

Llegó a la reunión intempestivamente y se sentó a mi lado. Miré sus pies, y en ellos, el calzado más primoroso que hubiera visto en años. Un par de sandalias de corcho y sobre ellas, una finísima franja de tela aterciopelada, azul como cielo, eléctrico e imponderable. Eran como un par de peces aleteando sobre las losas. Dos mariposas del trópico volando bajo sus dedos. Aquellas zapatillas parecían pinceladas sacadas de un Monet. Se me cayó la baba del deseo. "¿Nuevas?" le pregunté señalando las sandalias de mar. Me contestó que sí con un guiño y con una amplia sonrisa. " ¿Dónde las compraste?" volví a inquirir sin sacarles los ojos de encima. "En Novus, $49.99". Para entonces ya únicamente pensaba en cómo se verían en mis pies y en el color del esmalte de uñas que mejor les caería. "Rojo en las uñas; azul en lo pies" dije en silencio mientras en la reunión se hablaba de un proyecto de desarrollo estudiantil. Ella sabía del efecto que ese calzado azul. A la mujeres vanidosas, las emboba;y a los hombres, los enamora. Calzado azul ...de ensueño.

domingo, 30 de octubre de 2011

Hoy me fui de shopping a Río Piedras. No es lo mismo que ir a Plaza Las Américas pero tiene algún trasunto con la búsqueda de gangas en Marshall's. Bueno, me sembré en La Librería Mágica y ...voila...aparecieron libros ymás libros- nuevos, viejos, destartalados, apestosos y olorosos, para todos los gustos y bolsillos. Dos amables libreros me escoltaron en mi afanosa búsqueda. Intuían que cargaría con más de una docena de libros y les dejaria una buena ganancia. !Hasta me convidaron a un cafe, que les agradecí genuinamente porque ya estaba elucubrando la manera de
manterner mi Volvo en su estacionamiento para ir a tomarme uno! Volviendo a los libros, conseguí unas joyas. Algunos nuevos, otros de segunda y hasta tercera mano; ligeramente usados.Otros absolutamente desvencijados, pero si se saben usar,exprimiéndole la sabiduría que habita entre sus paginas, vas escribir la tesis mas erudita de la Universidad de Palermo. De paso, te convertirás en una experta en identidad y cultura puertorriqueña. Lo próximo que sigue es la saga de enviártelos al sur del mundo. Ya veré a ver que me invento para que la aduana argentina no retenga estos tesoros y te prive por más tiempo de su gloriosa compañía.!Felices lecturas!

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Cementerio

A pleno mediodía, con el sol como un candil ardiente sobre las cabezas de los dolientes, el cementerio gris, era tan lúgubre. Los panteones blanqueados despedían un aroma a cloro y a flores marchitas, que  languidecía en el aire. Ni el salitre del mar ni las olas, ni la espuma cercana, mitigaban ese olor punzante, putrefacto y mortuorio. Era el olor de la muerte. Tres sepultureros levantaron con pericia y músculos, la losa de mármol para el ataúd reluciente. Abajo, el hueco vacío esperaba su encargo. Los restos de los que me precedieron, exhumados, guardados en bolsas plásticas sin dignidad alguna, esperaban su turno para volver al hoyo. Ya no regresarían en una caja parda o  laqueada; tampoco en un osario metálico y cuadrado, sino en paquetes que parecían basura. Lo que quedaba de mi abuela Mamía, de mi tía Provi y de mi primo José Antonio, allí estaba, sobre otro panteón y sobre otra lápida, esperando como en el purgatorio; esperando que les llegara otra vez el momento para volver al hueco donde termina todo. Ya nadie los lloraba. No había cruces ni rosarios acompañándoles en esa última morada. Recordé un verso de Bequer , "Dios mio,!que solos se quedan los muertos!"